La visita del Día de Muertos es un recordatorio de que la muerte no es el fin, sino un nuevo comienzo. Un momento para reflexionar sobre la vida, el amor y la conexión que nos une más allá de la mortalidad.Así que dejemos que las veladoras brillen, que la música suene y que las historias se cuenten y qué los que se fueron vuelven a estar con nosotros, en espíritu y en amor.»
