¡El reencuentro de dos mundos, unidos por lazos de amor!

La visita del Día de Muertos es un recordatorio de que la muerte no es el fin, sino un nuevo comienzo. Un momento para reflexionar sobre la vida, el amor y la conexión que nos une más allá de la mortalidad.Así que dejemos que las veladoras brillen, que la música suene y que las historias se cuenten y qué los que se fueron vuelven a estar con nosotros, en espíritu y en amor.»